El Poder de la Unión | COVID-19

Carta de Sergio Rincón, Presidente de Backus

Estamos en una situación sin precedentes. Miles de héroes sin capa están trabajando todos los días para que el Perú supere la emergencia del COVID-19. Los trabajadores de la salud, la Policía y Fuerzas Armadas, toda la cadena de abastecimiento de alimentos, bebidas y medicamentos, el personal de limpieza pública y muchos más que merecen toda nuestra admiración y agradecimiento.

Sin embargo, todo su esfuerzo y compromiso requiere de más ayuda y es el momento que cada uno de nosotros saque lo mejor de sí y juegue un papel importante en este desafiante contexto. En Backus, hemos detenido la venta y comercialización de cerveza, apoyando las medidas dictadas por el Gobierno, y estamos evaluando cada minuto cómo cuidamos a nuestra gente y cómo nuestras capacidades pueden tener otros usos para contribuir con la emergencia. 

Dentro de este análisis, también tenemos nuestros propios héroes sin capa que, mientras escribo esto, están escribiendo su propia historia. Ellos son un grupo reducido de compañeros que está cuidando por la seguridad de nuestras plantas y operaciones paradas, otro equipo manteniendo operativa nuestra producción y distribución de agua San Mateo y, es gracias a ellos que ahora podremos ponerla a disposición de quienes más la necesitan. 

Nuestras plantas de cerveza están habilitadas para surtir de agua a los camiones cisterna de organismos públicos que así lo requieran (como los de la Policía y las Fuerzas Armadas, por ejemplo). Igualmente, estamos donando más de un millón de botellas de agua a todo el país. Este bien imprescindible debe llegar adonde haga falta.

El Gobierno ha decidido que el nuevo hospital de Ate, en nuestro barrio, reciba a los pacientes más graves de este mal. Ello nos da una responsabilidad adicional. A ese hospital, donde el personal de salud librará las batallas más difíciles, no puede faltarle nada. Por eso, nos comprometemos a donar cuantas botellas de agua hagan falta para todo el personal y pacientes, por todo el tiempo que dure la crisis y estaremos en contacto para ayudar en otros frentes que requiera esta dura lucha que apenas comienza.

Hace solo unos pocos meses asumí el reto de venir al Perú para liderar Backus. Como colombianos, a mí y a mi familia nos llenaba de ilusión mudarnos a un país tan querido, que siempre habíamos sentido cercano. Sabía que Backus iba a ser el desafío más grande de mi carrera, pero nunca imaginé que tendría que afrontar la situación sin precedentes que vivimos hoy a nivel personal, familiar y profesional. 

Este cambio de contexto hace que los planes anteriores sean obsoletos y el 100% de nuestras energías y recursos se enfoquen en ayudar al país a enfrentar esta situación, unidos y batalla por batalla. Así lo han entendido también las autoridades. Con la perspectiva que puedo tener por mi origen colombiano y por mi paso profesional por otros países de América Latina, puedo decir que la valentía que ha tenido el Gobierno peruano en tomar las decisiones necesarias para cuidarnos a todos es digna de reconocimiento. 

El camino hoy es largo y complejo, pero me acompañan e inspiran los miles de colaboradores de la familia Backus, nuestros socios y amigos en cada bodega, y los millones de peruanos que encuentran en nuestras marcas una larga relación de confraternidad. Y tengo como soporte un legado de 140 años de unión entre Backus y el Perú, que hoy también, si me lo permiten, es mi país. 

Hoy nos separamos para tener un mañana juntos. Saldremos de esta. No tengo ninguna duda. Y lo haremos de la mano, unidos por un Perú mejor, como siempre. ¡Vamos, Perú!

Sergio